Apostolado y misión

El modelo de nuestra forma de vida es María, quien estando inserta en el mundo y en su orden temporal, siguió a Cristo y como representante de la humanidad colaboró con su obra redentora por la obediencia, la fe, la esperanza y la encendida caridad.

 

 

 

 

 

 

Nos sentimos llamadas a vivir como María en medio del mundo, para hacer presente a Dios a través de nuestra persona y participar en todos los ámbitos seculares con el espíritu de Cristo. Nuestra misión no consiste en “mundanizar lo cristiano, sino cristianizar lo mundano en nuestra propia personalidad, en nuestro ritmo de vida” (P. Kentenich, "Su misión nuestra misión").

 

 

 

 

 

 

La sociedad, muchas veces, rechaza todo signo religioso, y no abre el corazón a Dios. Con nuestra vocación podemos llegar a todos los ambientes y así colaborar en la santificación del mundo. Colaboramos dando testimonio con la propia vida; para ello tiene gran importancia nuestra cercanía a Jesús, nuestra vida oración y la vinculación con la comunidad.

 

 

 

 

 

 

 

"El apostolado es la plenitud interior de vida divina en nosotros que desborda, que derrama" (A. Nailis, Santidad de la vida diaria). Por ello tenemos tantos apostolados, como consagradas hay: cada una en su país, en su ciudad y en su trabajo colabora en lo que la Iglesia le pida.  A través de la profesión podemos llevar a Cristo a las personas, es decir, siendo profesoras, médicas, contadoras, psicólogas, enfermeras, etc. 

 

 

 

 

 

 

 

 

Trabajamos para el Movimiento de Schoenstatt colaborando o dirigiendo grupos de niñas, de jóvenes, universitarias, profesionales, madres, matrimonios y Campaña del Rosario. Además colaboramos en actividades de las parroquias, de la diócesis, en la pastoral de diferentes universidades.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Con nuestra vida inserta en una red de múltiples vínculos damos testimonio de la vocación original de la mujer: el acogimiento y la donación. De esta manera aportamos al rescate de la imagen de mujer querida por Dios, ayudamos a la mujer a realizar su vocación en todos los ámbitos de la vida y a cumplir su tarea de servicio maternal en las diferentes culturas.